Hoy cumplí un año trabajando en MEI. Mi primer trabajo formal después de haber terminado la carrera. Nunca he sido de festejar este tipo de eventos, nunca he escrito un post por mi cumpleaños, por Navidad o por Año Nuevo, sin embargo estos últimos 365 (366 de hecho, año bisiesto) días han sido punto y aparte.
No es la cantidad de tiempo sino lo que he crecido durante él. El trabajo que hago ahora está a siglos de distancia de lo que hacía cuando recién fui contratado. Han venido dos cambios de posición, un aumento de sueldo del 50%, reconocimientos, proyectos, juntas globales, etc. etc. etc. Ya pagué la lap, la mitad de mi carro, mi 360 y me he comprado infinidad de pendejaditas que siempre había querido para ser más feliz (y sí, soy más feliz).
A lo que me refiero es… siempre fui buen estudiante (un cabrón de hecho), pero al egresar está esa duda de ¿cómo será el mundo real? Bueno, yo ya tengo mi respuesta... y me gusta.
Hace poco platicaba con un amigo del trabajo, él decía que nadie trabaja porque quiere. No sé si me atreva a negar esta afirmación, pero sí puedo decir que realmente disfruto lo que hago, es una de las cosas que más me gusta hacer de hecho, con eso ya voy de gane.
Y si bien es cierto que ahora tengo mucho menos tiempo libre, también es cierto que soy más feliz de lo que era mientras estudiaba. Y que disfruto ese tiempo libre más de lo que lo hacía antes.
Para los que lo notaron (nadie), sí, se cumple también un año de que he semiabandonado este blog y no, no es coincidencia. No es que haya decidido dejar de escribir, al contrario, he descubierto que me gusta aún más de lo que pensaba, simplemente que ahora trato de escribir menos tarugadas, pues ya no le dedico el mismo tiempo que antes a esta actividad. Todavía tengo la ilusión de algún día poder ver publicada una novela escrita por mí, y sé que voy a trabajar para lograrlo, pero un paso a la vez, y este año fue un paso para el Ingeniero, ya vendrán momentos para el creativo.
Veremos qué se avecina el próximo año, por lo pronto tengo un proyecto personal importante a la vuelta de la esquina, nada que ver con el trabajo pero podría redituar de manera interesante. Tengo que volver a hacer ejercicio, pues aunque no me he quedado quieto, sí es el año que menos actividad física he realizado en la última década (no voy a engordar, no voy a engorda, no voy a engordar), y debo comenzar a ahorrar, ya estuvo de gastar en cuanta pendejada se me pone enfrente y llegar al fin de la quincena rogando por que los días pase rápido.
Y ya me dio hueva seguirle, este post sonaba mejor (y estaba estructurado de igual manera) en mi cabeza, ahí se ven barbajanes.
No es la cantidad de tiempo sino lo que he crecido durante él. El trabajo que hago ahora está a siglos de distancia de lo que hacía cuando recién fui contratado. Han venido dos cambios de posición, un aumento de sueldo del 50%, reconocimientos, proyectos, juntas globales, etc. etc. etc. Ya pagué la lap, la mitad de mi carro, mi 360 y me he comprado infinidad de pendejaditas que siempre había querido para ser más feliz (y sí, soy más feliz).
A lo que me refiero es… siempre fui buen estudiante (un cabrón de hecho), pero al egresar está esa duda de ¿cómo será el mundo real? Bueno, yo ya tengo mi respuesta... y me gusta.
Hace poco platicaba con un amigo del trabajo, él decía que nadie trabaja porque quiere. No sé si me atreva a negar esta afirmación, pero sí puedo decir que realmente disfruto lo que hago, es una de las cosas que más me gusta hacer de hecho, con eso ya voy de gane.
Y si bien es cierto que ahora tengo mucho menos tiempo libre, también es cierto que soy más feliz de lo que era mientras estudiaba. Y que disfruto ese tiempo libre más de lo que lo hacía antes.
Para los que lo notaron (nadie), sí, se cumple también un año de que he semiabandonado este blog y no, no es coincidencia. No es que haya decidido dejar de escribir, al contrario, he descubierto que me gusta aún más de lo que pensaba, simplemente que ahora trato de escribir menos tarugadas, pues ya no le dedico el mismo tiempo que antes a esta actividad. Todavía tengo la ilusión de algún día poder ver publicada una novela escrita por mí, y sé que voy a trabajar para lograrlo, pero un paso a la vez, y este año fue un paso para el Ingeniero, ya vendrán momentos para el creativo.
Veremos qué se avecina el próximo año, por lo pronto tengo un proyecto personal importante a la vuelta de la esquina, nada que ver con el trabajo pero podría redituar de manera interesante. Tengo que volver a hacer ejercicio, pues aunque no me he quedado quieto, sí es el año que menos actividad física he realizado en la última década (no voy a engordar, no voy a engorda, no voy a engordar), y debo comenzar a ahorrar, ya estuvo de gastar en cuanta pendejada se me pone enfrente y llegar al fin de la quincena rogando por que los días pase rápido.
Y ya me dio hueva seguirle, este post sonaba mejor (y estaba estructurado de igual manera) en mi cabeza, ahí se ven barbajanes.



