31 octubre 2009

Mulder, ya estás viejo

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No puedo caminar, snif. Las personas que me conocen saben que una de mis actividades favoritas es jugar fútbol. En mis buenos tiempos llegue a estar en 4 equipos al mismo tiempo, lo que significaba un igual número de partidos por semana.

Me he lesionado en tres ocasiones a lo largo de mi vida, un esguince de tobillo que me alejó de las canchas por un mes, un esguince de rodilla que me evitó jugar por dos meses y ahora rotura de ligamentos laterales (interno y externo, así es, ambos dos).

La lesión se originó el 4 de agosto, jugando fútbol en el torneo interno del trabajo (WTF?! Escribí “de la escuela” originalmente). Sentí como la rodilla se salió de su lugar, lateralmente, me tiré y no pude ni gritar, uno de los dolores más culeros que he sentido. La doctora de la empresa me dio aintiinflamatorios, pastillas para el dolor y una rodillera. Me dijo que volvería a jugar en 3 semanas.

Pues al mes ahí va Mulder de pendejo y en la primera jugada anticipa el balón a un rival pero al hacer contacto con el suelo se dobla la rodilla para atrás (movimiento antinatural de la articulación) y otra vez rodilla de bola y a cojear (dice cojear, con ‘A’, si no, no me estaría quejando).

Ahora decidí ir con un profesional del deporte, postgrado en Austria y consultorio en hospital de prestigio. Después de diagnosticarme me informó en qué consistía la lesión, me dio dos medicamentos además de rutinas de ejercicios de rehabilitación y nos vemos en un mes.

El lunes pasado se cumplió un mes, me dijo que ya solamente me faltaba ejercitarme para que la rodilla recuperara su fuerza y su flexibilidad:

Mulder: doctor, ¿entonces empiezo a correr y en unas dos semanas ya puedo jugar fútbol?
Dr: No, debes de jugar ya, desde esta semana para que tu rodilla se recupere por completo.
Mulder: pero doctor, aún siento un poco de inseguridad.
Dr: precisamente, hablamos de inseguridad, no de incapacidad, para vencer esa inseguridad lo que necesitas es activarte ya.

Y bueno, el mismo día encantado me fui a correr y todo muy chingón. El jueves por fin fui a jugar, todo iba de maravilla hasta que a los 10 minutos cambié de dirección impulsándome sobre la pierna de la rodilla lastimada y… clack!

Ahora sí pude gritar, me dolió menos, y al principio creí que no era tan serio como la primera o la segunda vez… pero un día después me fue imposible apoyar o enderezar la pierna, hasta una fiesta de disfraces me perdí. Carajo.

Hoy es el tradicional “Jalogüin Fest”. Fiesta más importante alusiva a estas fechas en Qro. organizada por unos amigos, esa no me la pierdo, así sea con muletas, me vale madres, por lo pronto ya le encontré un disfraz muy apropiado a mi rodilla:



Y pues ya, resignado a no jugar en mínimo tres meses, considerando retirarme de toda clase de actividad física y dejar de esperar que mi rodilla se desinflame. Mejor engordo el resto de mi cuerpo para que haga juego, ¿no?

Como puse por ahí, por lo menos es quincena, soy un cojo con dinero, son un “cojo rico”.